Es necesario preguntarse, luego de ver tantos índices, si la felicidad realmente se puede medir, ya que estamos hablando de una entidad construida desde la percepción humana y la subjetividad. Es decir, dos personas, ante exactamente las mismas condiciones de vida, pueden sentirse notablemente diferentes en cuanto a su percepción de la felicidad. En este sentido, el economista chileno Manfred Max Neef nos propone una mirada más amplia e integral.
Autores: Leticia Ana Guzmán
Libro: La economía deconstruida. Claudio Sarmiento